martes, 19 de febrero de 2013

Perdoné errores casi imperdonables. Intenté sustituir personas insustituibles y olvidar personas inolvidables. Me decepcioné de personas que pensé nunca me decepcionarían. Sonreí cuando no podía. Hice amigos eternos. Lloré oyendo música y viendo fotos. Llamé solo para escuchar una voz. Pensé que me moría de tanta tristeza. Tuve miedo de perder a alguien especial. pero sobreviví! y todavía sigo viva! APRENDÍ QUE A VECES EL QUE ARRIESGA NO PIERDE NADA, Y QUE PERDIENDO TAMBIÉN SE GANA.











-

No hay comentarios:

Publicar un comentario